Por más dotado de
nariz que estés, aunque seas todo nariz, tan grande
que Atlante no habría querido
llevarla a cuestas ni rogándoselo, y aunque
puedas tú burlarte del mismo Latino [actor de mimo],
no puedes decir contra mis bagatelas más de lo que
yo mismo he dicho. ¿Qué placer habrá
en roer diente con diente? Hace falta carne, si quiere uno
quedar saciado. No pierdas tu tiempo. Guarda tu veneno para
aquéllos que se admiran a sí mismos; yo sé
que esto mío no es nada. Sin embargo no es excesivo
este “nada”, si cándido de oídos,
si con cara no mañanera vienes a mí. [Traducción:
José Guillén]